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A los Cayos de Villa Clara, destino más joven de Cuba se dedicará la Feria Internacional del Turismo del 8 al 11 de Mayo del 2012. La Habana Cayo Santa María. Fitcuba 2012 Por Luz Marina Fornieles Anunciada oficialmente fue ya la decisión de que la XXXll Feria Internacional de Turismo de Cuba FITCUBA 2012 tendrá por sede a Cayo Santa María, del 8 al 11 de mayo del año entrante. Ese paradisíaco islote forma parte de Los Cayos de Villa Clara, el destino más joven del país y al cual se dedicará la próxima edición de la principal bolsa turística local. Tal primacía la compartirá ese polo con el turismo de familia y Argentina, como la nación invitada. Entonces, La Habana, su anfitriona indiscutible, ve partir desde Occidente y hacia el Centro, el accionar de FITCUBA. Razones hay. Ubicados al Norte de la provincia villaclareña, en un entorno natural rodeado de hermosas playas, se encuentran los cayos Las Brujas, Ensenachos y Santa María, dotados de excelentes hoteles con todas las comodidades, que le aseguran una estancia inolvidable durante sus vacaciones a quienes escogen esa región para su ocio. Para aquellos veraneantes que gustan disfrutar de la recreación, ir de compras a las tiendas, participar en fiestas cubanas, adquirir artesanías, degustar un sabroso helado y una deliciosa comida o relajarse con un buen masaje, el Grupo Gaviota S.A. le invita a que visite el Pueblo La Estrella, un lugar ideal para la familia, grupos y parejas con variadas ofertas para todos los gustos y edades. Integrado armónicamente al paisaje y respetando los criterios de sostenibilidad ambiental, el diseño del Pueblo La Estrella recrea los elementos mas autóctonos de la arquitectura de la zona, a través de un singular boulevard que semeja la arteria principal de un pequeño poblado local, y permite entrar en contacto con la cultura, historia y la cálida hospitalidad del pueblo cubano. Un atractivo trencito comunica el Hotel Barceló Cayo Santa María con el Pueblo La Estrella, y a su vez este se enlaza con el resto de los hospedajes del cayo mediante un shuttle bus, que recorre todas las instalaciones de ese destino. En el Pueblo La Estrella los turistas pueden acceder a ocho restaurantes: Italiano, Gourmet, Japonés, Marinero, Trattoria, Chino, Steak House y Criollo. Asimismo, allí los esperan una bolera de 6 pistas y 2 mesas de billar, así como un beer and burguer, heladería, piano-bar, Jazz Café, las casas de la miel, el ron y el tabaco, bar literario (tradicional), discoteca, una boutique, un spa para mayores de 16 años, una sala polivalente ideal bodas, eventos, fiestas de familias, salones de reuniones, parque infantil y un parqueo. En un futuro muy cercano, ese Grupo pondrá a disposición de los vacacionistas de los cayos, en áreas aledañas a los hoteles Meliá Cayo Santa María y Meliá Las Dunas, otra instalación con similares características y cuyo nombre será Pueblo Las Dunas, donde en una primera etapa habrá servicio de renta de autos, tienda, bolera y un restaurante especializado en pescados y mariscos, con un atractivo diseño que semeja un barco pirata y un gran faro, dotado de servicio de snack. Presentado al mundo en el 2001 con la apertura de su primer hotel de 301 cuartos, una década después en “Santa María” se localizan 4,973 habitaciones, el 93,4 % de categoría cinco estrellas. Sus bellezas naturales y calidad de su infraestructura hotelera y extrahotelera, podrán ser valoradas por los delegados al evento del 2012, quienes asimismo quedarán prendados de su vía marítima, la cual conecta a esos islotes con tierra firme. CUBA, A TRAVÉS DE SUS CAYERÍAS... Ciertamente, Cuba es un archipiélago con cientos de cayos e islotes, los cuales en total superan los cuatro mil 100 y rodean a la isla grande, devenida en el tiempo un descollante destino para el turismo internacional en el Caribe. Con productos diversificados para la industria del ocio, la Antilla Mayor resulta hoy preferida por sus programas de sol y playa, a la cabeza de un listado de modalidades vacacionales que incluyen asimismo al turismo de eventos y convenciones, el cultural, histórico, de salud, náutico y de naturaleza. A quienes optan por su estancia en el país, los esperan ciudades modernas y coloniales, paisajes Patrimonio de la Humanidad y también sus paradisíacos cayos, una de las propuestas más exclusivas. Si imaginariamente hiciéramos un viaje por algunos de esos parajes marineros de la geografía nacional, sería imposible mencionarlos todos, como difícil deviene a su vez visitarlos en su totalidad. Pero sí de seguro quedaríamos prendados por tales bellezas, conforme le sucedió en su momento al novelista norteamericano Ernest Hemingway, quien los frecuentó y prueba de ello hay en sus obras. Si hacemos una parada en el Archipiélago Sábana-Camagüey, nombrado por el Almirante genovés Cristóbal Colón como Jardines del Rey, en honor de Fernando el Católico, seremos testigos de cómo esa cayería avanza paralela a la costa norteña de los territorios de Matanzas, Villa Clara, Sancti Spíritus, Ciego de Avila y Camagüey. Son 465 kilómetros con una riqueza de flora y fauna inestimable. Ante los ojos de los aprendices a navegantes aparecen joyas como los cayos Fragoso, Ensenachos, Las Brujas y Santa María, los tres últimos con infraestructura habitacional. Islotes de blancas arenas y aguas muy limpias, su explotación turística fue posible por la edificación previa de un pedraplén (camino de piedras sobre el mar) de 48 kilómetros y que parte de Caibarién (Villa Clara). Se suceden así uno tras otros tan hermosos dominios antillanos hasta que no hay dudas de que existen sobradas motivaciones para repetir la experiencia: garantizados están la seguridad y el disfrute de balnearios de insospechado valor, la pesca, el submarinismo, el ecoturismo, el yatismo y el alojamiento, para escoger por categorías y variedad de ambientes naturales sin contaminación. Como verán hay razones más que suficientes para ver aplaudir desde ya el cambio de sede, pues Cuba es su gente, sol, playa, ciudades, cultura, historia y sus cayerías. A fuerza de ser francos haremos una confesión: quienes peinamos canas por una larga trayectoria periodística en este giro, ya vimos partir las ferias desde la capital rumbo al balneario de Varadero, de donde retornaron a la puerta de Cuba al mundo; y ahora somos testigos de su paso hacia Cayo Santa María, de donde quizás igualmente se despidan, más temprano que tarde, hacia otros polos y finalmente regresen a La Habana, bautizada por unos como cuidad de encuentros y, porque no también, de reencuentros. |